viernes, 3 de junio de 2011

"En la cama, viendo una peli, escuchando una radio que hace sonar un desamor"

No surgió como un terrible tormento, no. Pero de mes en mes se fue transformando en un monstruo.
Un corazón lamentablemente sensible y, un otro, inexplicablemente hiriente.
Conjunción rara la de aquellos seres calmos, tensión contraida.
Estas palabras dan náuseas. No tienen coherencia. No residen en ningún estilo dramático.
Compulsivo de soledad.
Oraciones eco de palabras mudas que no se animan a salir.
Tiempo da lugar a pensar. Pensamientos que fatigan los sentimientos. Sensaciones que entorpecen la razón. ¿De qué razón se habla cuando se trata de sentir?
Como si quisiera decirme algo, mis oidos escuchan de una emisora "no te das cuenta que no estás sola"...
Pero lo está, lo estás.
La soledad es un estadío, un acompañante interno; es una forma de hacer al ser. De qué ser se puede hablar sin ser.
A veces hay que publicar aquello que no merece ser leído, porque simplemente, en este espacio anónimo, público y privado, nadie lo leerá.

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