El nectar de las flores produce un extraño cosquilleo en los seres mortales. Algunos lo relacionan con enfermedades psicofísicas, otros dicen que son producto de un extraño hechizo que envuelve a los corrientes en una sustancia tóxica llamada amor...
Un río de sangre vistió su piel...
Lo conoció cuando las hojas se caían moribundas. Un holgado cuerpo revestido se le presenta. Al principio ella se mantiene distante, no lo considera parte del hechizo. Al poco tiempo sus voces se entrelazan, para ser parte de una conexión especial.
El tiempo sigue y esas hojas muertas yasen como fósiles producto de la lluvia (ahogadas lágrimas).
No completo una hoja en blanco sin contemplar el cambio rotundo de mi simbólica tinta...
Palabras que son eco de miradas inútiles. Escribe para un alguien que nunca leerá. Pues es tan sólo para ella. Es su legado antes de la asfixia, antes de la condena.
Recuerda momentos de presunto cambio, pero reafirma a su eterna compañera.
En una noche de lluvia, donde las manos tijiretean la piel al compás de las gotas, esas almas solitarias se buscan consuelo. Se rompe un estado y comienza el hechizo.
Durante veladas secretas esos seres rudimentarios vagabundean entre sus envases solitarios.
Basta, estas palabras no me pertenecen, hay un intruso dentro de mí... dentro de ella...
El ciclo de la naturaleza invita a la vida, enterrando aquello que se encuentra fétido. Capullos temerosos comienzan a sentar presencia. Si la lógica empataría la vida con el amor, esa existencia es nula con el devenir empírico.
Es esta etapa la que derrama a esa mujer por los hilos oscuros de su compañía eterna.
Como unas líneas han mencionado una vez, sólo los envases estéticamente bellos sirven para la atracción. No es el caso de la niña. Ella sólo es un juguete extravagante para apaciguar pulsiones.
Ella encierra en sí misma un gran deseo de ser normal, de vivir esa extraña toxina que aborrece pero, a veces desea. No. La realidad muestra q sólo las flores enamoran a las abejas, el resto de los reinos las detesta.
Sin más titubeos, la mujer comprende que es hora de aceptar su sendero. De la mano de su fiel compañera continúa su ruta decorada por razones e historias ajenas. Una vez más comprende que el corazón es sólo un músculo importante, lo demás es un cuento para ajenos.
Todavía no compredió de donde salieron estas palabras...
martes, 29 de septiembre de 2009
domingo, 16 de agosto de 2009
Sin rumbo
La noche estaba cerrada esperando acaparar a las almas sombrías. Apareció una, no se sabe que andaba aconteciendo detrás de lo que suponía vivo, ella sentía q la angustia se apoderaba de su ser.
Entre espejos rotos que desfiguraban su rostro ella solo pensaba en como decir lo q no se anima a crear.
No amaba a nadie pero jugaba con sentimientos ajenos. Quizá cansada de que jueguen con los propios, o tal vez sea ella quien se divertía, utilizándose.
Pieles en contacto no producían más que rechazo. Sin embargo, al irse, su corazón palpitaba por un recuerdo subjetivo. En la realidad, no sentía, hacía, se engañaba.
En medio de una duda existencial, quizá la que cambie el rumbo de su perturbada intimidad, ella vive.
Entendió que debe probar cosas nuevas que la hagan sentir que existe. Existencia, palabra compleja como los pensamientos de esa niña.
Tal vez es tiempo de decisiones. Debe dejar de maniobrar cuerpos ajenos solo para definir cuestiones que hace tiempo sabe.
Por qué no soportará q no siente? Siguiendo con un juego pasado: quien sabe...
Entre espejos rotos que desfiguraban su rostro ella solo pensaba en como decir lo q no se anima a crear.
No amaba a nadie pero jugaba con sentimientos ajenos. Quizá cansada de que jueguen con los propios, o tal vez sea ella quien se divertía, utilizándose.
Pieles en contacto no producían más que rechazo. Sin embargo, al irse, su corazón palpitaba por un recuerdo subjetivo. En la realidad, no sentía, hacía, se engañaba.
En medio de una duda existencial, quizá la que cambie el rumbo de su perturbada intimidad, ella vive.
Entendió que debe probar cosas nuevas que la hagan sentir que existe. Existencia, palabra compleja como los pensamientos de esa niña.
Tal vez es tiempo de decisiones. Debe dejar de maniobrar cuerpos ajenos solo para definir cuestiones que hace tiempo sabe.
Por qué no soportará q no siente? Siguiendo con un juego pasado: quien sabe...
viernes, 7 de agosto de 2009
buscando inspiración
Deletrea acertijos que escapan a su perturbada conciencia. Aquella que sin vueltas penetra en el vivir de la obscuridad moribunda.
Ella sueña con paisajes de fantásticos atardecerres. Para qué? quien sabe, solo sirve para no servir.
Melancolía define su angustia. De qué? quien sabe. Ella sólo espera algo que nunca vendrá. Tal vez su apenado corazón, decide ya despertarse. No.
Camina, respira, se fatiga y vuelve a comenzar. Delante de un nño que pide auxilio, ve el reflejo de su ser.
Ha entrado en una etapa de laberintos despejados, cielos eternos, noches cerradas.
Fantasmas rodean su cuerpo, tintas de veneno recubren su piel. Qué piel? Quien sabe.
No ha buscado compañía en brazos mentirosos. Tan sólo piensa en que al despertar ya estará sola. Entonces, decide no buscarlo. Le teme? Quién sabe...
Y él vuelve, la toca, la invita a continuar su juego. Danzando en el tunel de la muerte, la niña no manda, ejecuta.
Él llega. La enamora para dejarla, para someterla, para lastimarla. Sabio dolor, grato sufrimiento.
Él se va. La noche se cierra, el cielo llora acompañando las lágrimas ficticias de la niña.
Él regresa. Sonríe a su fiel compañera, la toma de la mano y la derrama al placer.
Ella viste de liviandad en un cuarto teñido de pena.
Aparece su eterna conciencia, la invita a vivir, sentir. Se desvanece su fiel compañero, aquél que la cuida mientras piensa en soledad.
Un sueño de sacrificio ahoga su cuerpo.
Ella, sentada dentro de sí, lo espera. Vedrá? quien sabe...
Ella sueña con paisajes de fantásticos atardecerres. Para qué? quien sabe, solo sirve para no servir.
Melancolía define su angustia. De qué? quien sabe. Ella sólo espera algo que nunca vendrá. Tal vez su apenado corazón, decide ya despertarse. No.
Camina, respira, se fatiga y vuelve a comenzar. Delante de un nño que pide auxilio, ve el reflejo de su ser.
Ha entrado en una etapa de laberintos despejados, cielos eternos, noches cerradas.
Fantasmas rodean su cuerpo, tintas de veneno recubren su piel. Qué piel? Quien sabe.
No ha buscado compañía en brazos mentirosos. Tan sólo piensa en que al despertar ya estará sola. Entonces, decide no buscarlo. Le teme? Quién sabe...
Y él vuelve, la toca, la invita a continuar su juego. Danzando en el tunel de la muerte, la niña no manda, ejecuta.
Él llega. La enamora para dejarla, para someterla, para lastimarla. Sabio dolor, grato sufrimiento.
Él se va. La noche se cierra, el cielo llora acompañando las lágrimas ficticias de la niña.
Él regresa. Sonríe a su fiel compañera, la toma de la mano y la derrama al placer.
Ella viste de liviandad en un cuarto teñido de pena.
Aparece su eterna conciencia, la invita a vivir, sentir. Se desvanece su fiel compañero, aquél que la cuida mientras piensa en soledad.
Un sueño de sacrificio ahoga su cuerpo.
Ella, sentada dentro de sí, lo espera. Vedrá? quien sabe...
lunes, 27 de abril de 2009
TE VOY A BUSCAR EN LA OSCURIDAD
"Lágrimas de sangre denotan mis venas en un llanto profundo. Quisiera derramarme y convertirme en aire, liviandad"
viernes, 10 de abril de 2009
Julia, capa: crónica de un simple amor
Gente que camina con objetivos difusos sobre un sistema chato que impide darle al ser un vuelo poético. Entre medio de esos seres rudimentarios, aparece un joven, por ellos marginado. Dejado de lado porque sus capacidades son vistas como inferiores para las personas periféricas.
Él, se pasea con una capa que suele llamarla Julia. Su relación con aquella suele ser la denominada amor/odio, pues la mujer/capa abraza su espalda de manera cotidiana.
En una de esas noches donde lo único que queda es disfrutar la brisa del viento nocturno, el hombre ofrece a su amada una velada a las afueras de la ciudad.
Sentados miran hacia al cielo y observan una estrella cuyo resplandor obnubila la mirada e idolatra sus presencias. Entre miradas de amor conjurado, la mujer le indica a su amado su deseo de poseer aquella estrella. Sin pensarlo, el hombre comienza a fabricar sueños destinados al cumplido.
De día, mientras la gente desalentada camina por no dejar fluir su talento, el hombre recopila telas y cajas para conformar un gran globo que lo lleve al espacio para cumplir su promesa. De noche, con las herramientas adquiridas en períodos donde el sol es protagonista, comienza a hilar tanzas, sogas y otros objetos que se fusionan, buscando realidad a su imaginación.
En una noche careciente de estrellas, sólo la suya, la de ellos, se hace presente. Su resplandor es cada vez más cercano y el invento de aquél hombre cada vez menos necesario.
Esa luz tan cercana puede ser alcanzada con un simple nado a través del mar. No necesita globos que se eleven en la profundidad del cielo. Sólo necesita a su amada contemplándolo como todos los días. Sin más titubeos, toma la mano de su amada y le promete regresar con su promesa. Ella tácitamente asiente las palabras de su amado y, entre penas que hacen un nudo en la garganta, lo invita a sumergirse en las profundidades del océano.
Comienza otro día y, ya nada es igual. La vida de aquél hombre es incomprendida por los ojos comunes. Todos buscan explicaciones frente a una escena dramática: un palo que sostiene la capa con la que identificabas al hombre, cajas de verdura enredadas de telas y un cuerpo flotando en una pileta.
Nadie sabe las causas de ese trágico escenario.
Pues, la realidad es ambigua ante los ojos ajenos. Ese hombre, persiguió un sueño en una noche despejada, su novia contempla las profundidades del mar cuidando la invención de su amado.
Es, entonces, que en realidad, lo esencial se hace invisible a los ojos. Ya no se persiguen sueños y, aquellos héroes anónimos que buscan cumplir deseos de amados, quedan como cuerpos inmóviles en el agua, ante el sistema, sin siquiera respetarse sus ideales
Él, se pasea con una capa que suele llamarla Julia. Su relación con aquella suele ser la denominada amor/odio, pues la mujer/capa abraza su espalda de manera cotidiana.
En una de esas noches donde lo único que queda es disfrutar la brisa del viento nocturno, el hombre ofrece a su amada una velada a las afueras de la ciudad.
Sentados miran hacia al cielo y observan una estrella cuyo resplandor obnubila la mirada e idolatra sus presencias. Entre miradas de amor conjurado, la mujer le indica a su amado su deseo de poseer aquella estrella. Sin pensarlo, el hombre comienza a fabricar sueños destinados al cumplido.
De día, mientras la gente desalentada camina por no dejar fluir su talento, el hombre recopila telas y cajas para conformar un gran globo que lo lleve al espacio para cumplir su promesa. De noche, con las herramientas adquiridas en períodos donde el sol es protagonista, comienza a hilar tanzas, sogas y otros objetos que se fusionan, buscando realidad a su imaginación.
En una noche careciente de estrellas, sólo la suya, la de ellos, se hace presente. Su resplandor es cada vez más cercano y el invento de aquél hombre cada vez menos necesario.
Esa luz tan cercana puede ser alcanzada con un simple nado a través del mar. No necesita globos que se eleven en la profundidad del cielo. Sólo necesita a su amada contemplándolo como todos los días. Sin más titubeos, toma la mano de su amada y le promete regresar con su promesa. Ella tácitamente asiente las palabras de su amado y, entre penas que hacen un nudo en la garganta, lo invita a sumergirse en las profundidades del océano.
Comienza otro día y, ya nada es igual. La vida de aquél hombre es incomprendida por los ojos comunes. Todos buscan explicaciones frente a una escena dramática: un palo que sostiene la capa con la que identificabas al hombre, cajas de verdura enredadas de telas y un cuerpo flotando en una pileta.
Nadie sabe las causas de ese trágico escenario.
Pues, la realidad es ambigua ante los ojos ajenos. Ese hombre, persiguió un sueño en una noche despejada, su novia contempla las profundidades del mar cuidando la invención de su amado.
Es, entonces, que en realidad, lo esencial se hace invisible a los ojos. Ya no se persiguen sueños y, aquellos héroes anónimos que buscan cumplir deseos de amados, quedan como cuerpos inmóviles en el agua, ante el sistema, sin siquiera respetarse sus ideales
martes, 10 de febrero de 2009
Psicoldelia de líneas perdidas
Sucumbida por arduos días donde las páginas eran el eco de sus horas, comenzó a alejarse de la civilización. Encerrada entre líneas, al salir a la calle sólo quiere volver a esa vida seguro otorgada por los papeles manchados.
Cultivando el futuro, aborrece su presente. ¿Adolescencia? ¿Juventud? nada. Una joven avinagrada, causalmente sola, donde sus pensamientos se vagabundean por el conocimiento y la no aceptación de su ser.
Parece, que en tiempos de sofocante calor el fantasma recobra fuerzas. Si antes de terminar el ciclo lectivo se encontraba ausente, hoy es una preocupación. Volvió para hacerle acordar a la chica quien manda. Cada bocado lastima, destruye. La muchacha se sumerge en libros y evita ingestas.
Llega el momento de demostrar lo aprendido, agotada y consumida, escribe líneas de conocimiento cargadas de esperanza sobre un futuro. ¿Futuro? A veces piensa que la soledad y escritos de otros serán su compañía eterna.
Ella no está hecha para el amor, eso es cosa para envases estéticamente bellos, ella es un atrofio de esta sociedad de caritas y cuerpos perfectos, y cabezas inútiles…
Cultivando el futuro, aborrece su presente. ¿Adolescencia? ¿Juventud? nada. Una joven avinagrada, causalmente sola, donde sus pensamientos se vagabundean por el conocimiento y la no aceptación de su ser.
Parece, que en tiempos de sofocante calor el fantasma recobra fuerzas. Si antes de terminar el ciclo lectivo se encontraba ausente, hoy es una preocupación. Volvió para hacerle acordar a la chica quien manda. Cada bocado lastima, destruye. La muchacha se sumerge en libros y evita ingestas.
Llega el momento de demostrar lo aprendido, agotada y consumida, escribe líneas de conocimiento cargadas de esperanza sobre un futuro. ¿Futuro? A veces piensa que la soledad y escritos de otros serán su compañía eterna.
Ella no está hecha para el amor, eso es cosa para envases estéticamente bellos, ella es un atrofio de esta sociedad de caritas y cuerpos perfectos, y cabezas inútiles…
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